¡Cuidado con el índice glucémico de alimentos!
Íñigo Verdalet Guzmán
Paulina Cecilia Téllez Sánchez
Elvia Cruz Huerta
¿Qué es el índice glucémico, o IG?
Preocuparse por una buena alimentación es un aspecto
muy importante de la vida de los seres humanos, porque
practicar una dieta adecuada ayuda a gozar de una
buena salud. Las enfermedades relacionadas con la forma de alimentarse, como diabetes, obesidad, problemas cardiovasculares,
cáncer (principalmente de colon y de mama), entre otras, han impulsado un creciente interés científico por estudiar las mejores condiciones para alimentarse. Por supuesto que la alimentación no es por
sí misma el elemento causal único de ciertas enfermedades, pero se
sabe que es uno de los factores que deben considerarse, tanto por
su consumo excesivo como por la carencia de alimentos nutritivos.
Por ejemplo, a través de los años han surgido distintas
recomendaciones en cuanto a los requerimientos de los hidratos de
carbono (HC), que son nutrimentos que proporcionan la energía necesaria para que el organismo realice sus funciones corporales. De ellos,
el almidón es la principal fuente de energía (58% de las calorías
totales), pero el consumo excesivo se relaciona con problemas cardiacos, diabetes y cáncer. Hasta hace algunos años las recomendaciones de consumo se basaban en la cantidad o proporción en que
debían ser incluidos en la dieta, y se creía que los HC complejos
aumentaban los niveles de glucosa de manera más lenta que los simples, pero se ha comprobado que lo anterior no es del todo cierto.
La glucemia es la cantidad de “azúcar” (glucosa) en la sangre.
Cuando estamos en ayunas, la glucemia es aproximadamente de un
gramo de glucosa por cada litro de sangre; al comer un glúcido (HC,
almidón), éste se transforma en glucosa por medio de la digestión y
la acción enzimática; de esta forma se genera el aumento de la glucemia, lo que da origen a la secreción de
insulina, y aumenta asimismo el riesgo de subir
de peso. La papa, el pan blanco y el arroz blanco
son alimentos con alto contenido en HC complejos
que se absorben más rápidamente que el azúcar
(HC simple), y por lo tanto son menos adecuados
en la dieta de los diabéticos.
En 1981 se desarrolló el término “índice
glucémico” (IG) de los alimentos –también llamado
índice glicémico–, cuando el doctor David
Jenkins, en su afán por buscar alimentos adecua-
dos para la alimentación de los pacientes diabéticos, desarrolló una clasificación de los alimentos
tomando en cuenta la curva glucémica generada
por ellos, definiendo al IG como una forma
numérica de describir la rapidez de absorción de
los hidratos de carbono de un determinado ali-
mento. Posteriormente, esta clasificación fue
adoptada mundialmente por organizaciones
como la FAO y la OMS, las cuales recomiendan
consumir alimentos con un IG bajo.
El IG se mide en una escala que va del 1
al 100. El azúcar blanca, o sacarosa, se encuentra entre los más elevados, con una puntuación
de 100. Los alimentos ricos en hidratos de carbono pueden tener un IG alto, cuyo efecto será
elevar rápidamente los niveles de glucosa en la
sangre, o un IG medio y bajo, que incrementan
lentamente dichos niveles y evitan los picos altos.
Cuando el IG es de 70 o más, es de valor alto; si
va de 56 a 69 es medio, y de 55 o menos será
bajo. Muchos vegetales tiene un índice bajo, pero
otros, en determinadas circunstancias, lo tienen
alto y se debe reducir su consumo o evitarlo.
¿Qué factores determinan el IG?
Hay diversos factores que influyen en el valor del IG de los alimentos:
- El contenido de fibra tanto soluble como insoluble: a mayor con-
tenido de fibra, el IG del alimento será menor ya que la fibra total
disminuye la acción enzimática; la soluble aumenta el volumen
del contenido gástrico y la insoluble actúa como barrera.
- La cantidad de proteínas: entre mayor sea el contenido, el IG será
menor debido a que forma un complejo proteínico que retarda el
vaciado gástrico.
- La cantidad de grasas: entre más grasa contenga el alimento,
menor será su IG, pues forma un complejo con el almidón y
retarda la acción enzimática.
- El grado de gelatinización del almidón: entre más gelatinizado se
encuentre, mayor será el IG del alimento, toda vez que el almidón
gelatinizado es más susceptible a la acción enzimática.
- El pH del alimento: entre más ácido sea, tendrá menor IG debido
a que la acidez disminuye el vaciado intestinal.
- El contenido de fructosa: los alimentos ricos en fructosa, como
las frutas, tienen un IG bajo y se asimilan más lentamente,
creando un flujo moderado de glucosa en la sangre y una
respuesta insulínica moderada.
- El procesado del alimento: el IG será más elevado en los alimen-
tos que se han sometido a un proceso porque durante éste el
almidón se gelatiniza, además de que aumenta su superficie de
contacto enzimático.
La determinación del IG se hace mediante una prueba de san-
gre en la que se les proporciona a los participantes 50 gramos
de carbohidratos del alimento elegido. A determinados tiempos, se toman muestras de sangre, los valores obtenidos se
grafican y se calcula el área bajo la curva de la respuesta
glucémica. Estos valores se incluyen en una ecuación con el
alimento base, la cual arrojará el valor numérico del IG de ese
alimento.
Antiguamente el valor de referencia estaba dado por el
pan blanco y la glucosa, pero con el fin de estandarizar el
método para determinar ese valor se decidió utilizar únicamente
a la glucosa como alimento de referencia. El valor 100 corresponde también a 100% de la absorción intestinal de la glucosa
ingerida.
¿Cuál es la importancia del IG?
Es muy importante considerar la clasificación de los alimentos
según su IG para conservar la figura y mantener la salud, prevenir
la enfermedad o tratar ciertos padecimientos como la obesidad, la
diabetes mellitus, los problemas cardiovasculares (hipocolesterolemia o ateroesclerosis) o el cáncer.
La obesidad es un padecimiento que
aumenta día con día en la población mexicana,
esta enfermedad es uno de los factores que
integran el llamado “síndrome metabólico”, el
cual se desarrolla cuando hay intolerancia a la
glucosa, hiperinsulinemia posprandial, obesidad,
hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia e
hipertensión.
Una dieta con hidratos de carbono de IG
bajo ayuda en el tratamiento y prevención de
estas enfermedades de la siguiente manera:
Al consumir alimentos de IG bajo, los niveles de glucosa se elevan lentamente en la sangre,
por lo que la estimulación del páncreas disminuye
y la secreción de insulina se mantiene asimismo
baja, disminuyendo por ende la hiperinsulinemia y
la aparición del hambre, pues se retarda la secreción de noradrenalina y cortisol, que son hormonas que estimulan el apetito.
También disminuye la acumulación de
grasa, pues al consumir alimentos con IG bajo disminuye la circulación de ácidos grasos libres, lo
cual es necesario en el tratamiento de la diabetes
porque es una herramienta útil para el control de
los niveles de glucosa. Al darle preferencia a los
alimentos con IG bajo, se puede mantener la
glucemia en niveles adecuados o prevenir su
aumento en caso de que la persona muestre predisposición a desarrollar aquella enfermedad, de
donde resulta que su aparición puede ser retardada ya que disminuye la estimulación del páncreas.
Las dietas con alimentos de IG bajo disminuyen también los niveles de colesterol total y
los triglicéridos, manteniendo así las arterias
elásticas y sanas, aumentando el flujo sanguíneo y disminuyendo la posible formación de
coágulos, con lo que disminuye el riesgo cardiovascular.
Importancia de
la carga glucémica
El IG no es el único factor que determina la elevación del nivel de glucosa en la sangre. Para
poder comparar mejor los efectos metabólicos de
los alimentos en función de su IG, en 1997 se
desarrolló el concepto de “carga glucémica” (CG),
que toma en cuenta el IG del alimento y la cantidad de hidratos de carbono de una porción para
poder determinar el grado de absorción. Cuando
se ingiere la misma cantidad (en gramos) de dos
alimentos con IG similar, el aumento del nivel de
azúcar en sangre será menor con el alimento que
tenga un menor contenido de hidratos de carbono. De igual manera, si comemos dos alimentos con igual IG pero cuyas porciones sean
distintas, la menor porción producirá un menor
aumento de glucosa.
La CG depende del tamaño de la porción,
de modo que si se administra el doble del alimento, la carga glucémica será también el doble.
Por otro lado, diversos estudios han demostrado
que la actividad física frecuente protege de enfermedades, principalmente las crónico-degenerativas. La prevención se relaciona directamente con
el tiempo y la intensidad del esfuerzo físico,
recomendándose al menos 30 minutos durante
cinco días a la semana para lograr un beneficio
protector y un apoyo oportuno para mejorar el
efecto de la dieta, porque sin ejercicio no hay
dieta.
Para ayudar al conocimiento del IG y de la
CG, se muestran en la tabla adjunta los valores de
IG y CG de diferentes alimentos.
Índice glucémico y carga glucémica de algunos alimentos consumidos en México |
| GRUPO DE ALIMENTOS |
IG |
Porción (g) |
CG |
| Cereales y sus derivados |
|
|
|
| Hotcakes de paquete |
67 |
80 |
39 |
| Waffles |
76 |
35 |
10 |
| All-Bran de Kellog’s |
42 |
30 |
9 |
| Bran Flakes de Kellog’s |
74 |
30 |
13 |
| Corn Flakes de Kellog’s |
81 |
30 |
21 |
| Corn Pops de Kellog’s |
80 |
30 |
21 |
| Crispix de Kellog’s |
87 |
30 |
22 |
| Cheerios de General Mills |
74 |
30 |
15 |
| Chocapic de Nestlé |
84 |
30 |
21 |
| Froot Lups de Kellog’s |
69 |
30 |
18 |
| Honey Smack de Kellog’s |
71 |
30 |
11 |
| Raising Bran de Kellog’s |
61 |
30 |
12 |
| Special K de Kellog’s |
69 |
30 |
14 |
| Total de General Mills |
76 |
30 |
17 |
| Zucaritas de Kellog’s |
55 |
30 |
15 |
| Pan blanco de trigo |
70 |
30 |
10 |
| Pan integral |
71 |
30 |
9 |
| Pan de trigo con granos enteros |
53 |
30 |
11 |
| Pan tostado Melba |
70 |
30 |
16 |
| Pan de hamburguesa |
61 |
30 |
9 |
| Pan de centeno |
50 |
30 |
6 |
| Pan de centeno integral |
58 |
30 |
8 |
| Panecillo (mufin) de arándano |
59 |
57 |
17 |
| Panecillo (mufin) de avena hecho de paquete |
69 |
50 |
24 |
| Panecillo (mufin) de chocolate hecho de paquete |
53 |
50 |
15 |
| Panecillo (mufin) de elote (bajo en amilosa) |
102 |
57 |
30 |
| Panecillo (mufin) de manzana hecho con azúcar |
44 |
60 |
13 |
| Panecillo (mufin) de plátano, avena y miel hecho de paquete |
65 |
50 |
17 |
| Panecillo (mufin) de salvado |
60 |
57 |
15 |
| Panecillo (mufin) de zanahoria |
62 |
57 |
20 |
| Panqué |
54 |
53 |
15 |
| Pasta de repostería |
59 |
57 |
15 |
| Pastel de chocolate de paquete con betún de chocolate |
38 |
111 |
20 |
| Pastel de vainilla de paquete con betún de vainilla |
42 |
111 |
24 |
| Cuerno, pan dulce |
67 |
57 |
17 |
| Dona, pan dulce |
76 |
47 |
17 |
| Galletas de avena |
54 |
25 |
9 |
| Galletas de centeno |
64 |
25 |
11 |
| Tortilla de harina de trigo |
30 |
50 |
8 |
| Tortilla de maíz |
52 |
50 |
12 |
| Espagueti hervido en agua 20 minutos |
61 |
180 |
27 |
| Espagueti hervido en agua 15 minutos |
44 |
180 |
21 |
| Espagueti hervido en agua 5 minutos |
38 |
180 |
18 |
| Espagueti integral |
37 |
180 |
16 |
| Espirales cocidos al dente |
43 |
180 |
19 |
| Fetuccini |
40 |
180 |
18 |
| Fideos |
45 |
180 |
20 |
| Macarrón |
47 |
180 |
23 |
| “Noodles” instantáneos |
47 |
180 |
19 |
| Arroz blanco cocido en agua |
64 |
150 |
23 |
| Arroz integral |
55 |
150 |
18 |
| Cebada perla |
25 |
150 |
11 |
| Tubérculos |
|
|
|
| Camote |
61 |
150 |
17 |
| Papa al horno |
85 |
150 |
26 |
| Papa hervida 35 minutos |
92 |
150 |
16 |
| Papas a la francesa, congeladas, recalentadas en horno de microondas |
75 |
150 |
22 |
| Puré de papa |
74 |
150 |
15 |
| Puré de papa instantáneo |
85 |
150 |
17 |
| Papa al horno |
85 |
150 |
26 |
| Leguminosas |
|
|
|
| Alubias |
38 |
150 |
12 |
| Chícharos |
48 |
80 |
3 |
| Frijoles soya cocidos en agua |
18 |
150 |
1 |
| Frijoles bayos |
38 |
150 |
9 |
| Frijoles negros |
30 |
150 |
7 |
| Frijoles pintos cocidos en agua con sal |
14 |
150 |
4 |
| Garbanzos |
28 |
150 |
8 |
| Lentejas |
29 |
150 |
5 |
| Verduras |
|
|
|
| Calabaza |
75 |
80 |
3 |
| Elote |
53 |
150 |
17 |
| Nabo |
72 |
150 |
7 |
| Nopales |
7 |
100 |
0 |
| Zanahoria |
47 |
80 |
3 |
| Frutas |
|
|
|
| Cerezas |
22 |
120 |
3 |
| Chabacanos |
57 |
120 |
5 |
| Chabacanos deshidratados |
31 |
120 |
9 |
| Chabacanos hidratados en almíbar |
64 |
60 |
12 |
| Chicozapote |
40 |
120 |
12 |
| Ciruela |
39 |
120 |
5 |
| Ciruela pasa sin semilla |
29 |
60 |
10 |
| Coctel de frutas enlatado |
55 |
120 |
9 |
| Dátiles deshidratados |
103 |
60 |
42 |
| Durazno |
42 |
120 |
5 |
| Durazno enlatado en almíbar |
58 |
120 |
9 |
| Fresas |
40 |
120 |
1 |
| Higos deshidratados |
61 |
60 |
16 |
| Mango |
51 |
120 |
8 |
| Manzana |
38 |
120 |
6 |
| Manzana deshidratada |
29 |
60 |
10 |
| Melón |
65 |
120 |
4 |
| Mermelada de fresa |
51 |
30 |
10 |
| Naranja |
42 |
120 |
5 |
| Papaya |
59 |
120 |
10 |
| Pasas |
64 |
60 |
28 |
| Pera |
38 |
120 |
4 |
| Piña |
59 |
120 |
7 |
| Plátano |
52 |
120 |
12 |
| Sandía |
72 |
120 |
4 |
| Toronja |
25 |
120 |
3 |
| Uvas |
46 |
120 |
8 |
| Lácteos |
|
|
|
| Leche entera |
27 |
250 |
3 |
| Leche descremada |
32 |
250 |
4 |
| Leche condensada y endulzada |
61 |
250 |
83 |
| Yogurt natural |
36 |
200 |
3 |
| Yogurt para beber bajo en grasa |
38 |
200 |
11 |
| Yogurt bajo en grasa con fruta |
27 |
200 |
7 |
| Yogurt sin grasa con edulcorante |
24 |
200 |
3 |
| Helado |
61 |
50 |
8 |
| Bebidas |
|
|
|
| Milo, polvo sabor a chocolate disuelto en leche entera de vaca |
36 |
250 |
9 |
| Quick, polvo sabor a chocolate disuelto en leche semidescremada |
41 |
250 |
5 |
| Quick, polvo sabor a fresa disuelto en leche semidescremada (.5%) |
35 |
250 |
4 |
| Yakult, leche fermentada con lactobacilos |
46 |
65 |
6 |
| Leche de soya |
44 |
250 |
8 |
| Coca-cola |
63 |
250 |
16 |
| Fanta |
68 |
250 |
23 |
| Gatorade |
78 |
250 |
12 |
| Jugo de manzana sin endulzar |
40 |
250 |
12 |
| Jugo de naranja |
50 |
250 |
13 |
| Jugo de piña sin endulzar |
46 |
250 |
16 |
| Jugo de tomate enlatado sin azúcar |
38 |
250 |
4 |
| Jugo de toronja sin endulzante |
48 |
250 |
11 |
| Jugo de zanahoria fresco |
43 |
250 |
10 |
| Golosinas y botanas |
|
|
|
| Chocolate con leche |
43 |
50 |
12 |
| Chocolate Marsh |
65 |
60 |
26 |
| Chocolate Snickers |
55 |
60 |
19 |
| Chocolate Twix |
44 |
60 |
17 |
| Barra deportiva Power Bar |
56 |
65 |
24 |
| M&M’s de cacahuate |
33 |
30 |
6 |
| Nutella |
33 |
20 |
4 |
| Natilla preparada de polvo con leche entera |
35 |
100 |
6 |
| Pudín instantáneo, preparado de polvo con leche entera |
44 |
100 |
7 |
| Turrón de Gijón |
32 |
30 |
4 |
| Dulces de goma |
78 |
30 |
22 |
| Salvavidas sabor a menta |
70 |
30 |
21 |
| Skittles |
70 |
50 |
32 |
| Pretzels horneados |
83 |
30 |
16 |
| Palomitas de maíz regulares cocidas en horno de microondas |
72 |
20 |
8 |
| Papas fritas regulares con sal |
54 |
50 |
11 |
| Totopos de maíz |
63 |
50 |
17 |
| Cacahuates |
23 |
50 |
2 |
| Nueces de la India |
22 |
50 |
3 |
| Productos preparados |
|
|
|
| “Dedos” de pescado |
38 |
100 |
7 |
| Nuggets de pollo, congelados y recalentados en horno de microondas |
46 |
100 |
7 |
| Burrito de frijoles refritos y salsa de tomate |
28 |
100 |
5 |
| Taco de frijoles refritos y salsa de tomate |
39 |
100 |
9 |
| Taco frito de papa, jitomate y lechuga |
78 |
100 |
11 |
| Pizza de queso |
60 |
100 |
16 |
| Pizza Suprema (Pizza Hot) |
30 |
100 |
7 |
| Pizza vegetariana |
49 |
100 |
12 |
| Espagueti a la boloñesa |
52 |
360 |
25 |
| Ravioles rellenos de carne, cocidos en agua |
39 |
180 |
15 |
| Sopa de chicharrón enlatada |
66 |
250 |
27 |
| Sopa de lentejas enlatada |
44 |
250 |
9 |
| Sopa de tomate |
38 |
250 |
6 |
| Sopa minestrone |
39 |
250 |
7 |
| Sushi |
52 |
100 |
19 |
| Ensure |
50 |
237 |
19 |
| Azúcares |
|
|
|
| Fructuosa |
19 |
10 |
2 |
| Glucosa |
100 |
10 |
10 |
| Lactosa |
46 |
10 |
5 |
| Maltosa |
105 |
10 |
11 |
| Sacarosa |
68 |
10 |
5 |
| Miel de abeja |
73 |
25 |
15 |
FUENTE: Noriega, E. (2004). El IG. Cuadernos de Nutrición, 27(3), 117-124. |
Para el lector interesado
Arteaga Ll., A. (2006). El Índice Glicémico. Una controversia actual. Nutrición Hospitalaria, 21, 55-60.
Jiménez C., A., Seimandi M., H. y Bacardí G., M. (2003). Efecto de dietas con bajo IG en hiperlipidémicos. Nutrición Hospitalaria, 18,
331-335.
Noriega, E. (2004). El IG (I). Cuadernos de Nutrición, 27(3), 117-124.
Noriega, E. (2004). El IG (II). Cuadernos de Nutrición, 27(4), 165-172.
Verdalet G., I. (2000). La importancia de una cultura alimentaria. La Ciencia y el Hombre, 13(3), 19-26.
Verdalet G., I. (2001). Alimentos funcionales para una alimentación adecuada. La Ciencia y el Hombre, 14(2), 35-40.
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