Ambientes virtuales de aprendizaje
Manuel Salvador Luzanía Valerio
Vivimos en una época en la que los cambios tecnológicos
parecen invadirnos en todas las áreas de nuestra vida
diaria. Los adelantos en medicina han permitido que
muchas enfermedades hayan sido erradicadas, produciendo con
ello un aumento en la esperanza de vida de la población mundial;
sin embargo, indiscutiblemente una de las áreas en las cuales la
expansión ha ocurrido más rápidamente es la red de telecomunicaciones.
Estas tecnologías de la información y comunicación
( TIC ) han hecho posible el desarrollo de la telefonía móvil (teléfonos
celulares), y sobre todo lo que conocemos como ciberespacio o la
internet. Y es que nuestra sociedad está adentrándose a la internet
de un modo tan vertiginoso que en muchos lugares se ha hecho
indispensable estar conectados a la red mundial; las transacciones
económicas de los bancos dependen de la conexión de sus servidores
a la internet, y muchas universidades se han vuelto dependientes
de este sistema de comunicación, pues sus procesos
administrativos y académicos están en alguna plataforma informática
vía web que, desde el punto de vista tecnológico, ofrece un
espacio de interacción en este mundo globalizado.
El desarrollo tecnológico no ha sido del todo malo; es cierto
que tiene sus deficiencias, pero las tecnologías de la información y
de la comunicación a través de internet ofrecen una alternativa
excelente para llegar a los lugares más apartados geográficamente
y permiten a las personas construir el conocimiento para revalorar
sus acciones y vivir en armonía con su entorno. El ambiente virtual
no debe ser visto como un componente que aísla a la persona; por
el contrario, el espacio que ofrece la internet a través de la virtuali dad nos conduce a nuevas posibilidades comunicativas
y relacionales.
La palabra "virtual" proviene del latín virtus ,
que significa fuerza, energía, impulso inicial.
Así, como dice un autor, "la virtus no es una
ilusión ni una fantasía, ni siquiera una simple
eventualidad. La virtus es real y activa, fundamentalmente
actúa. Es a la vez la causa inicial en virtud
de la cual el efecto existe y, por ello mismo,
aquello por lo cual la causa sigue estando presente
virtualmente en el efecto. De esta manera,
lo virtual no es ni irreal ni potencial: lo virtual está
en el orden de lo real".
Lo que comúnmente llamamos "virtualidad"
y que generalmente asociamos con internet
no deberíamos relacionarlo con el anonimato en
la red, ni mucho menos con la irrealidad, sino que
debiera ser una oportunidad más para interactuar
y profundizar el desarrollo personal de los individuos
y sus virtudes sociales. Para los profesores
también representa un desafío enorme pero ineludible:
mostrar que las relaciones humanas exigen
responsabilidad, honestidad y respeto sin
importar los canales por los que se utilicen ya que
no existen reglas nuevas; con las de siempre nos
basta y sobra, y únicamente tenemos que
trasladar todos los principios y valores de una
sociedad como tal a un ambiente virtual de
aprendizaje, pues al final de cuentas somos seres
humanos interactuando en la red.
La ventaja que ofrecen hoy día las tecnologías
de la información y comunicación nos
hablan de la incorporación de diferentes formas de
representación de información con la aparición de
los multimedios (texto, audio, video) que hacen posible
que la forma de representar el contenido pueda
ser atractivo; sin embargo, debemos tener presente
que el solo hecho de utilizar la tecnología no significa
que el aprendizaje esté garantizado; antes bien, se
debe centrar en una mediación pedagógica que
considere sus tres vertientes: desde el contenido, el
aprendizaje y la forma, por lo que el diseño de ambientes
virtuales de aprendizaje es mucho más que
un proceso a través del cual se convierten y adaptan
recursos multimedios.
Comunidades sociales y virtuales
Un concepto que ha surgido de las relaciones en
la internet es el de las llamadas "comunidades virtuales",
el que describe las nuevas formas
sociales de vida, que si bien no cubren las formas
comunes o todos los aspectos que surgen en el
ciberespacio, sí representan un fenómeno interesante
en cuanto a las relaciones sociales.
Una comunidad virtual es una entidad
social que está compuesta por un cierto número
de personas que se relacionan entre sí y que utilizan
un tipo de tecnología en común. Esta comunidad
virtual está compuesta por seres humanos,
quienes hacemos uso de palabras escritas a
través del correo electrónico, o habladas a través
de videocámaras. La intención de llevar a cabo
este tipo de experiencias varía de acuerdo a la
persona: algunos las empleamos para encontrar
amigos, otros para realizar transacciones
económicas, informarnos e incluso jugar; sin
embargo, para la supervivencia de este tipo de
comunidad debe existir cooperación, comunicación
y sobre todo interacción.
El desafío de reunir seres humanos que
viven en el mundo real y que pasan parte de su
tiempo y de sus vidas frente a una pantalla de
computadora con la finalidad de encontrar un
lugar agradable donde compartir ese espacio
social imposible de organizar en la vida real, hace
que una comunidad virtual funcione como tal,
para lo cual debe haber algún factor de unión, un
eje común. Tal eje común se establece al no
haber diferencias entre los participantes, no fijarse en quién está
compartiendo nuestro grupo y aceptarlo por su forma de presentarse.
Para aquellos a quienes alguna diferencia física, alguna
capacidad diferente, alguna incapacidad de mayor o menor
gravedad les dificulte encontrar lugar en grupos sociales, la red les
permite ser tratados como iguales, como pensadores, como transmisores
de ideas y de sentimientos.
Una interacción significativa en un ambiente virtual se ve
concretada en espacios de diálogo a partir de esas comunidades
virtuales y otros medios digitales; está formada por nosotros mismos,
seres humanos capaces de sentir y de manifestarnos con
nuestros propios valores en este medio.
El reto es cómo interactuar de forma significativa con este
entorno cada vez más globalizado, y es que cada día las tecnologías
de información y comunicación están al alcance de un mayor número
de personas y contribuyen a una comunicación de grupos e incluso a
una interacción personalizada; pese a ello, no debemos dejar a un lado
nuestras costumbres, valores, idiosincrasia: nuestro ser.
El sociólogo español Pablo Navarro sostiene que la internet
es una plataforma tecnológica capacitada para resolver con cierta
eficacia cuatro de los problemas básicos de cualquier medio de
comunicación. En primer lugar, el problema de la extensión, es
decir, el alcance de la comunicación que el medio posibilita; en
segundo término, el problema de la intención, el contenido más o
menos rico y diversificado de la información que el medio en
cuestión puede comunicar; en tercer lugar, la conectividad, o sea,
la capacidad de conexión más o menos restringida entre los nodos
de la red; por último, el problema del tiempo, esto es, el retardo
mayor o menor que hay entre la producción de la información y su
efectiva comunicación a través del medio.
El mismo Navarro agrega que "no vivimos en una
sociedad; nosotros mismos somos sociedades andantes,
sociedades representadas en nuestras conciencias individuales,
que interactuamos en calidad de 'sociedades individualizadas', y a
través de esa interacción producimos y reproducimos de nuevo".
De esta manera, al crear comunidades virtuales, estamos
hablando de pequeñas sociedades que interactúan y dan forma a esa
comunidad virtual, que a su vez está formada por las comunidades
individuales que, al formar ese todo, están interactuando como una
sola sociedad; las personas que la conforman son creativas, pues la
creatividad no sólo está presente en los campos tradicionalmente
reconocidos -como la pintura, la música o la poesía-, sino también en
nuestros momentos de transformación, aquellos en los que entramos
en contacto con nosotros mismos y con cada una de nuestras experiencias
individuales. Es por eso que cuando nuestra perspectiva psicológica
cambia, nuestros grados de libertad se expanden y
experimentamos la verdad y nuestro ser, somos entonces creativos y
allí se revela nuestro verdadero yo.
Creación de ambientes virtuales de aprendizaje
Se crean los ambientes virtuales de aprendizaje trasladando la conformación
de estas comunidades virtuales a un espacio de educación,
los cuales se forman por la relación de las personas con
ellas mismas, así como por la interacción que se da con las demás
y con los materiales de aprendizaje; es una expresión de amor y de
arte, algo por lo que se sienten plenas y satisfechas. Es cierto que
el movimiento se construye a partir de la acción, y por tanto hay
que involucrarse en el aprendizaje para convertirse en un participante
activo en lugar de ser un receptor pasivo, para que de esta
forma ese aprendizaje sea significativo.
Al crear ambientes de aprendizaje en los que el que aprende
tiene la libertad para elegir aquellas actividades que redundarán en su
mejor interés y los profesores para crear un aprendizaje espontáneo y
autodirigido en la educación presencial, de igual modo en el entorno virtual
esta parte es fundamental para que pueda ocurrir una interacción
significativa en este nuevo ambiente de aprendizaje que permita aflorar
la creatividad de la persona.
En este sentido, la internet ofrece la posibilidad de corregir
las deficiencias de la formación a distancia tradicional al poner a
nuestra disposición diversos medios de apoyo que posibilitan
incluso la creación de grupos de trabajo, a fin de propiciar una
interacción entre los miembros de la comunidad virtual, y esto sin
mencionar las ventajas de la flexibilidad de horarios y la posibilidad
de conectarse desde nuestro hogar o centro de trabajo.
Normalmente, la tecnología se desarrolla un poco más
rápido que su aplicación, pero necesitamos ser más creativos ya
que no podemos abordar los nuevos retos siguiendo viejos paradigmas
o reproduciendo modelos de formación en un nuevo
entorno. No se trata de desechar el modelo de formación a distancia
tradicional, pero hay que hacer frente a los nuevos requerimientos
de los alumnos y aportar cosas interesantes a
los programas académicos en general a través de
la creación de ambientes virtuales de aprendizaje
mediados pedagógicamente.
Un aspecto importante para llevar a cabo un
ambiente virtual de aprendizaje es el referido al tipo y
calidad de materiales de que se dispone para estos
programas. La calidad de la información no debe
perderse en las innovaciones tecnológicas, y el diseño
debe ser atractivo y motivar al usuario sin distraerle;
tampoco se trata de conseguir una demostración de
la habilidad tecnológica, sino de ofrecer una imagen
que facilite la comprensión y despierte el interés de los
alumnos. Así, los foros de participación, las comunidades
virtuales y la realización de casos prácticos
contribuyen a una mejor formación, pues recordamos
más y mejor todo aquello en lo que hemos participado
en forma activa. La realidad es que la interacción
ayuda al aprendizaje, por lo cual en las
comunidades virtuales de aprendizaje el énfasis está
puesto en la participación conjunta de experiencias
socioculturales y colectivas relevantes y auténticas; de
ahí que se enfatice el trabajo cooperativo y la construcción
del conocimiento grupal.
En los años treinta, el economista
británico John Maynard Keynes decía que los
avances tecnológicos se desarrollarían a una
velocidad tal que superaría nuestra capacidad de
atender las nuevas necesidades de la sociedad.
Entraríamos así a una sociedad del conocimiento
que exigiría una adaptación continua de nuestras
competencias. Y es que Keynes tenía razón,
porque esas "competencias" de las que hablaba,
efectivamente han dejado de lado la parte social y
humana en la educación actual. Es por eso que
necesitamos que esas competencias en verdad
formen integralmente al alumno, y que efectivamente
el cambio tecnológico sea para el bien de
la humanidad y no para su destrucción. En consecuencia,
los sistemas de enseñanza deben estar
preparados para incorporar a todas las personas
-sean niños, adultos o ancianos- a las exigencias
educativas actuales y aprovechar el uso de las
nuevas tecnologías de información para la
creación de comunidades virtuales, y en particular
ambientes virtuales de aprendizaje. La tecnología
debe ser un recurso al servicio del
proceso de enseñanza-aprendizaje, por lo que el
proyecto pedagógico debe ser fundamental para
el logro de este aprendizaje.
Educación en línea: ¿el futuro de la educación?
En los últimos años han aparecido gran cantidad de
ofertas de cursos on line . Los hay de muy diversos
tipos: desde cursos a distancia que sólo usan el
correo electrónico o un pequeño sitio web para apoyar
el sistema tradicional de enseñanza a distancia,
hasta aquellos a los que solo se puede acceder
usando la computadora y revisando todo el contenido
a través de la red. En este último grupo también
se pueden distinguir los que ofrecen al alumno
un contenido previamente escrito en una web para
ser trabajado, o los que introducen diversas actividades
a realizar por los educandos en colaboración
con los profesores y entre ellos mismos.
Ahora bien, a la integración del contenido
con el ambiente donde se desarrolla el mismo se le
conoce con el nombre de ambientes virtuales de
aprendizaje , los que son el resultado de una utilización
apropiada de las nuevas tecnologías de la
información y comunicación y que vienen a reforzar
las técnicas de ambientes virtuales de aprendizaje,
así como la enseñanza en cuanto al trabajo de
colaboración entre estudiantes y profesores.
Los ambientes de aprendizaje no se
circunscriben al espacio escolar o a la educación formal,
ni tampoco a una modalidad educativa en particular;
antes bien, se trata de espacios en los que
se crean las condiciones para que el individuo se
apropie de nuevas experiencias, de nuevos elementos que generen en él procesos de análisis y reflexión y construya así
nuevos conocimientos. Se les llama "virtuales" en el sentido de que no
se llevan a cabo en un lugar predeterminado y en que el elemento de la
distancia está presente.
Desde el surgimiento de los ambientes virtuales de aprendizaje
se ha buscado la manera de vincular en ellos todos los aspectos informáticos,
por lo que actualmente tienen incorporados elementos multimedia
-es decir, que hacen uso de la vinculación entre imagen y
sonido-, y en muchos de los casos videos que se utilizan para brindar
alguna información o bien explicar determinados contenidos.
¿Qué importancia tiene la utilización de estos entornos en
la enseñanza? El actual modelo educativo se basa en la recepción
de información por parte del alumno; cuando se habla de
enseñanza, los profesores se ven impartiendo un contenido a un
grupo de estudiantes que coinciden en tiempo y lugar, es decir, en
forma sincrónica; es lo que conocemos como educación presencial.
Sin embargo, para lograr el cambio de actitud en un ambiente
virtual de aprendizaje es necesario que tanto el profesor como los
alumnos asuman nuevos roles, toda vez que el interaprendizaje y el
autoaprendizaje son básicos para que estos ambientes virtuales
puedan generar un aprendizaje significativo y logren su cometido:
la construcción de conocimientos. Los contenidos se deben programar
de forma lógica y funcional para que permitan diferentes
modelos formativos en los que cada persona marque su ritmo de
aprendizaje. En definitiva, la motivación, teoría, práctica y tecnología
deben aliarse en cada proyecto de este tipo.
Queda claro que la utilización de los ambientes virtuales de
aprendizaje nos proporciona una gama de posibilidades que, si
son bien utilizadas, nos brindarán un resultado sumamente provechoso.
Pero, como ocurre con todo lo nuevo, no es un producto
acabado y aún tiene que perfeccionarse.
Para el lector interesado
Castellano, H. M. (1999).Desvirtuando la virtualidad. Contexto Educativo , 1 (2), noviembre.
E-Learning: ¿el futuro de la formación? Disponible en línea:
http://www.rrhhmagazine.com/articulo/elearning/elearning1.asp.
Formación para el siglo XXI: ¿convencional, a distancia u online? Disponible en
línea: http://www.rrhhmagazine.com/articulo/elearning/elearning2_1.
asp.
García V., J. L. (2003). Entornos virtuales de enseñanza. ¿Un sistema
didáctico? Contexto Educativo , 28(5), abril.