Paisajes veracruzanos:
breve historia de manejo
Lucrecia Arellano Gámez
La llamada “Región Natural Cofre de Perote” incluye
paisajes con mucha diversidad ambiental en la que se
combinan toda una serie de condiciones que tienen que
ver con el clima, la topografía, el suelo y la geología. Mas, ¿cómo
eran esos paisajes en el pasado y qué tan antigua es la historia
de su manejo? En este trabajo haremos una pequeña síntesis de
las actividades del hombre y la ocupación de los paisajes de esta
región, tratando de dar información al lector que le ayude a comprender
mejor las transformaciones que experimenta actualmente.
La primera parte del trabajo incluye además una
caracterización general de los paisajes más conspicuos de la
región
Caracterización general
La región natural Cofre de Perote se localiza en el área central
del estado de Veracruz (19° 90’-19° 25’ latitud norte y 96° 30’-
97° 20’ longitud oeste). Incluye tres paisajes, conocidos también
como “sistemas terrestres”, de gran singularidad geográfica,
climática e histórica, integrados por un conjunto de ecosistemas
interactuantes que se repiten de forma similar. Estos paisajes
aparecen desde el nivel del mar hasta los 4250 metros sobre el
nivel del mar, y son, a saber:
Paisaje tropical. Entre el nivel del mar y un
kilómetro de altitud. Se caracteriza por ser llanura
costera con lomeríos y hondonadas. Posee un
clima cálido subhúmedo, con lluvias de verano.
La temperatura media anual va de 22.3 °C
a 24.5 °C, y la precipitación total anual de 1500 a
2000 mm. Dentro de las comunidades vegetales
de este paisaje hay manglares, vegetación halófita
en las hondonadas de las dunas fijas o
alrededor de los manglares, bosque tropical
caducifolio en los lomeríos, encinares tropicales,
selva mediana subcaducifolia y subperennifolia en
las cañadas más húmedas. En estos paisajes, los
usos del suelo son para la agricultura de riego,
los sembradíos de caña y mango y ganadería
extensiva.
Paisaje de transición o intermedio. Se
ubica entre los mil y los dos mil metros de altitud.
Es un conjunto de lomeríos con mesetas, sierras
y cañadas y frontera de dos climas: el templado
húmedo, con lluvias durante todo el año, y el
semicálido húmedo. La temperatura media anual
va de 12.26 °C hasta 22.3 °C, y la precipitación
total anual de 1200 a 2500 mm. En éste hay
encinares de mediana altitud, bosque mesófilo de
montaña, bosque de encino y bosque de pino
y encino. Los usos del suelo son para maíz y
ganadería lechera, pero sobre todo para plantaciones
de café.
Paisaje de montaña. Se encuentra a más
de dos kilómetros de altitud. Hay en él los climas
templado húmedo, con lluvias a lo largo de todo
el año; templado húmedo y templado subhúmedo,
con lluvias en verano, y templado subhúmedo
seco y semifrío. La temperatura media anual va desde 11.0 °C hasta 12.85 °C, y la precipitación
total anual de 800 hasta 1500 mm. Las
comunidades vegetales que en este paisaje se
hallan son bosques de pino y oyamel y pastizales de altura. Los usos a los que se dedica el suelo
son la agricultura de temporal (maíz, trigo, papa,
avena), huertos de manzanas, ciruelas y peras, y
principalmente ganadería lechera.
Una parte de los paisajes arriba mencionados
está cubierta por una amplia zona
de pedregal o derrame de lava procedente de
pequeños volcanes, como El Volcancillo,
Xocotepec y La Joya, situados a los costados y a
lo largo del escurrimiento mencionado. El
derrame La Joya-Acajete es una emisión de lava
que ocurrió hace menos de 36 mil años. Hay
asimismo una colada que comienza cerca de La
Joya y que se extiende hacia Rafael Lucio, El
Duraznal, Teapan y Jilotepec, cuya edad fluctúa
entre 5 mil y 10 mil años. El llamado “malpaís” se
inicia en El Volcancillo y termina cerca de
Actopan, a más de 50 kilómetros de su sitio
de emisión. Su edad es de menos de 5 mil años.
La ocupación humana
La región natural del Cofre de Perote es una zona
donde la perturbación de la vegetación natural
es muy antigua. Desde antes de la conquista
española ya había en ella una gran población indígena
que, entre otras actividades agrícolas,
practicaba el sistema de roza, tumba y quema,
actividades a las que se une, a partir del siglo XVI,
la cría de ganado ovino (hoy prácticamente abandonada)
y vacuno y, más tarde, la siembra de
caña de azúcar. Los españoles introdujeron cítricos,
cereales (trigo y cebada), café, plátano y
caña de azúcar, cultivos que hasta hoy continúan
siendo importantes. La transformación del bosque
en cafetales y en praderas para ganado (vacuno,
ovino y caprino) empieza a finales del siglo XVIII,
alcanzando mayor importancia a partir de 1800.
Sin embargo, es hasta el siglo XX cuando los cambios más
drásticos derivados de la ganadería, la agricultura moderna y la
industria forestal se ven reflejados en los paisajes de la región. A
pesar de lo anterior, estos paisajes no se han homogeneizado, sino
que se han convertido en complejos mosaicos constituidos por
fragmentos de comunidades naturales con distintos grados de perturbación,
potreros, cultivos y plantaciones. A renglón seguido se
describen algunos de los eventos históricos relacionados con esa
transformación de los paisajes de la región.
El paisaje tropical
Las zonas tropicales y subtropicales que forman el paisaje tropical
de la región del Cofre de Perote han sido ocupadas desde el siglo
XII por poblaciones indígenas de totonacas, teochichimecas y mexicas,
quienes practicaban la agricultura milpera para autoconsumo
y pago de tributos.
A partir de la llegada de Cortés comienza la “experiencia”
ganadera en las planicies de la región central de la entidad. En la época colonial se otorgan a los españoles y sus descendientes,“mercedes” de tierra para la cría de ganado mayor en sitios como Plan de las Hayas, Ídolos, Zempoala, Chicuasen, Actopan, La
Esperanza y Nueva Vaquería. Estos ganaderos dedican principalmente
sus producciones a la venta de pieles, y el Puerto de
Veracruz se convierte durante doscientos años en un puente comercial
pecuario entre el Nuevo y el Viejo Mundo. También se
conceden mercedes, aunque en menor número, para la cría de ganado menor (cabras, ovejas y carneros), como las otorgadas en
Jalcomulco y Paso de Ovejas.
El reparto de grandes extensiones de tierra en las planicies
tropicales permitió que algunos colonizadores rentaran sus
potreros a ganaderos de otros estados, como Puebla, México y
Tlaxcala, quienes utilizaban a la población local, poseedora de
escasa tierra, como fuerza de trabajo. Estos grandes propietarios
prefirieron las localidades semicálidas o templadas para establecerse,
porque además de tener un clima menos extremo eran
menos insalubres que las cercanas a la costa. En las zonas cálidohúmedas
hubo epidemias frecuentes, conocidas como cocolixtli:
de viruela en 1521 y de peste de 1545 a 1576. También eran
comunes la fiebre amarilla y el paludismo endémico.
A lo largo del siglo XIX se desarrolla en el paisaje tropical
una importante ganadería latifundista. Se distribuyen por todo el
paisaje numerosas haciendas, como La Concepción, el Esquilón y
Tuzamapan. En esta última se lleva a cabo la cría de toros bravos
para las corridas en México y Puebla. A finales de ese siglo se
establecen ingenios cañeros, como el de la Congregación de San
Marcos, donde también hay pequeñas fábricas de panela y
alcohol.
En 1874 se construye el tramo de ferrocarril de Veracruz a
Puente Nacional-Rinconada-Xalapa, y en 1898 el tramo a Teocelo,
cuyas obras tienen un gran impacto en la transformación de los
paisajes de la región. En 1925, la Central de Maquinaria Agrícola
de Cardel introduce el uso del tractor y comienza la agricultura
moderna. En 1938 se inaugura la carretera Xalapa-Veracruz.
Entre 1926 y 1928, dos grandes ciclones causan graves
daños en el paisaje. Hay entonces inundaciones y grandes pérdidas
materiales y humanas en numerosos poblados, como Veracruz,
Nautla y Poza Rica, y la temperatura sufre un descenso
considerable.
Durante los primeros años del siglo XX la producción de
caña de azúcar decae, reapareciendo a principios de los años cincuenta
junto con otros cultivos y compitiendo con la ganadería
lechera de tipo ranchero.
A pesar de que la ganadería en el estado
de Veracruz data de muchos años atrás, la
expansión de los potreros en las planicies del
Golfo de México ha ocurrido principalmente
desde fines de los años sesenta, alcanzando en
1993 una extensión de 4.5 millones de hectáreas,
casi la mitad de la superficie del estado.
El paisaje de transición
Xalapa y sus alrededores han sido habitados
desde el siglo V a. C. por diversos grupos indígenas
(toltecas, teochichimecas, totonacas y
aztecas). Entre los señoríos totonacos más
antiguos se encuentran Altotonga y Tlacolulan,
fundados en el año 965 d. C. Durante el periodo
totonaca se envía desde Xalapa la resina producida
por el xochiocótzotl (liquidámbar) como
tributo a Moctezuma. Este árbol, sagrado para los
aztecas, se utilizaba en los sahumerios durante
numerosas ceremonias rituales.
Los aztecas sembraban maíz, frijol, calabaza
y chile, principalmente para el autoconsumo.
Además de las tierras de cultivo, mantenían
algunas áreas de bosque como reservas, de las
cuales obtenían madera y leña; cultivaban los terrenos
inmediatos a los caseríos, los que dejaban
descansar después de algún tiempo desmontando
otros lugares, para que en forma natural se
regeneraran.
En las inmediaciones de Xalapa hay,
desde antes de la Conquista, aguacate, guayaba,
jinicuil, zapote blanco, capulín y uvas silvestres.
Con la llegada de los españoles se introducen
cítricos, durazno, trigo, caña de azúcar, café y
plátano, entre otros.
Para los viajeros que bajaban al mar o
subían al altiplano, el paisaje de transición se convierte en un punto de paso. Se fundan
numerosos pueblos, como Naolinco, Banderilla,
Jilotepec, San Miguel El Soldado, Teapan, La
Joya y Acajete, que comenzaron por ser ventas
o parajes para el descanso en el camino a
Veracruz. En el siglo XVII se cultiva el tabaco y
dominan los ingenios azucareros, y asimismo se
crían mulas y bestias para transporte.
A principios del siglo XVIII se encuentra
en el paisaje de transición una elevada densidad
de árboles, entre los que se pueden mencionar el
liquidámbar, olmo, encino, aile, marangola, pipinque,
cachichín, axocopa, raiján, fresno, izote,
pino, aguacate, capulín, anona e higuera. Como
parte de la fauna se aprecian auras, armadillos,
tlacuaches, venados o tezamates, pumas, zorras
grises, conejos, tigrillos, onzas, coralillos y falsos
coralillos.
De 1723 a 1788 se celebran en Xalapa
ferias comerciales, lo que provoca un aumento en
la población y una mayor demanda de servicios.
Se construyen más viviendas, bodegas y
almacenes para los productos que llegan; la arriería
se convierte en una actividad importante; se
consigue lana barata y hay numerosos artesanos
que se dedican a la carpintería y a la elaboración
de muebles. También aparecen algunas industrias,
principalmente la textil. Los cereales y el frijol
continúan sembrándose en las partes planas.
La transformación del bosque en cafetales
y en praderas para ganado se inicia a finales
del siglo XVIII, alcanzando una mayor importancia
a partir de 1800. Con el establecimiento de congregaciones
para la evangelización, grandes
extensiones se consideran como terrenos baldíos
y en ellas se empiezan a dar mercedes de tierra a
los españoles y a sus descendientes para cría de
ganado menor (caprino, caballar y asnar) en las
cercanías de Espaldilla, Yecuatla, San Andrés
Tlalnelhuayocan, Naolinco, Tlacolulan, Chapultepec,
Coatepec, Almolonga, Chiltoyac y
Jilotepec.
A principios del siglo XIX se construye un fuerte en el
cerro del Macuiltépetl. Hay ya numerosas haciendas cañeras,
como Pacho, Lucas Martín, Paso del Toro, El Castillo, Las Ánimas, El Lencero, La Orduña, Almolonga, Mahuixt lán,
Zimpizahua, La Concepción, Paso de San Juan y Tenampa,
así como ranchos pequeños donde se siembra caña y se
fabrica panela. En la hacienda de Pacho hay un extenso
bosque de liquidámbares, encinos, bejucos y enredaderas, y
también jardines con naranjos, chirimoyas y flores: dalias,
adelfas, jazmines, tulipanes, gardenias, camelias, rosas y
clavellinas. Al pie de la sierra, en las cercanías de Xalapa se
siembra café y tabaco en cuadros simétricos cerrados por
izotes e higuerillas.
A finales del siglo XIX, en el paisaje de transición se vende
chorizo, longaniza y mantequilla y se siembra tabaco. Hay varias
industrias menores: curtidurías, fábricas de buenos puros, cigarros,
cerillos, jabón, velas, cerveza y muebles. En 1885 baja
tremendamente el precio del café, pero a cambio hay muy buenos
precios en la naranja, lo que fomenta su cultivo, y ya en 1906 se
exporta a Estados Unidos.
El café vuelve a tener auge entre 1930 y 1940, por lo
que se talan árboles de naranjo, limón, plátano y jinicuil para
sembrarlo. Poblados como Coatepec, Teocelo, Cosautlán y
Xico se convierten desde entonces en grandes productores de
café.
En 1915 un intenso huracán descarga una tromba
marina sobre el cerro El Es tropajo, en San Andrés
Tlalnelhuayocan, cuyas aguas descienden desbordando el río
Carneros e inundando toda la zona del ferrocarril interoceánico.
Las abundantes lluvias en la cordillera causan aludes de agua
sobre la presa de San Salvador Acajete, rompiendo la cortina y
desbordándose hasta que la corriente alcanza Xalapa y las
estribaciones de la serranía. En 1926 un fuerte ciclón causa
graves daños en Veracruz y en Xalapa y sus alrededores. Como
resultado, surge una epidemia de paludismo que llega hasta
Acajete. En 1929 ocurre un ciclón sobre Nautla, el cual provoca
descensos considerables en la temperatura e inundaciones en
Xalapa y sus alrededores.
A mediados del siglo pasado se continúa cultivando el
café, el plátano y el tabaco al pie de las sierras, y en las lomas
empinadas y en las grandes hondonadas pasta el ganado, principalmente
caprino.
El paisaje de montaña
El paisaje de montaña de la región Cofre de Perote es una zona
donde también se tienen registros antiguos de ocupación humana
y por ende de perturbación en los ambientes naturales. Se sabe de
la presencia de pueblos prehispánicos dedicados a la agricultura y
de la utilización de recursos regionales como el ixtle, el zacatón
y la madera de pino desde el siglo IX.
El mayor auge de los poblados cercanos a Perote ocurrió
en los periodos contemporáneos a Teotihuacan III y IV. Al parecer,
esa zona fue habitada por toltecas. De 900 a 1200 d. C. fue nahua,
pero en 1175 los teochichimecas se establecieron en el reino
de Acoltzingo, que incluía Napatecuhtli. En un periodo posterior, de 1480 a 1519, hay abundantes toponimias
aztecas.
En la región del Cofre de Perote hay
varias especies de pinos, oyameles, cipreses y
encinos. Más de la mitad del área Perote-
Libres estuvo cubierta por árboles y el resto
por pastizales naturales. Los pinares
descendían hasta los límites de la llanura y
cruzaban el norte del llano de Perote hasta la
serranía de Al totonga. La llanura estaba
cubierta por pastizales con pinos, sabinos,
yucas, pinos piñoneros y magueyes que se hallaban
sobre arena producto de las erupciones
volcánicas. Asimismo había tejones, jabalíes,
venados y pumas.
Durante la Conquista, en algunas partes
de la llanura pacían manadas de berrendos. Se
habla de la presencia de numerosos venados en
la región alta de los pinares, en el cantón de
Jalacingo y en el Cofre de Perote. La cacería
de pumas era la actividad predilecta de los
españoles porque mataban al ganado. Desde la época prehispánica, su piel figuraba como tributo.
Los jabalíes, por otra parte, eran una plaga
para los criadores de cerdos. También había,
como sucede hasta hoy, zorras y mapaches.
En cuanto a las actividades económicas,
en ese siglo XVI se introduce el trigo, la cebada,
el haba y la papa, que hasta hoy siguen siendo
los cultivos dominantes. La ganadería de ovejas y
cabras se lleva a cabo en las partesmontañosas
y en los contrafuertes, y el ganado lanar y lechero
se cría en las zonas de pasto. Se venden tejidos
de lana, así como maderas labradas, ocote, hortalizas
y hongos silvestres. Se consumen muchas
frutas recién introducidas, como la manzana, el
durazno, la pera, la ciruela y una especie nativa:
el tejocote. En la actualidad, todas las actividades
descritas se mantienen.
A partir de la Conquista, Perote funciona
como hospedaje para viajeros. Se fundan
entonces numerosos pueblos, entre ellos Las
Vigas y Cruz Blanca, que comienzan por ser ventas
o parajes para descansar en el camino a
Veracruz. En el siglo XVIII florecen las haciendas,
en las que se practica la agricultura y la ganadería
de ovicaprinos. En 1746 hay haciendas de labor y
ranchos donde se siembra maíz, trigo, cebada,
frijol, calabaza, papa, camote, haba y maguey.
Los pastos son abundantes, habiendo muchas
partidas de ganado mayor y menor. Se labran
vigas de sabino y pino. En 1767 se construye la
fortaleza de San Carlos, destinada a guardar los
tesoros enviados a España y a almacenar armas,
parque y víveres. A principios del siglo XIX se
explota el oro y el cobre en las minas de
Zomelahuacan, donde se establece un poblado.
En el siglo XIX las actividades dominantes siguen siendo la
agricultura y la ganadería, y se comienza a desarrollar la industria
forestal. La madera de pino se vende únicamente en Xalapa,
donde los artesanos de los alrededores la utilizan para la fabricación
de muebles. A finales de ese siglo comienza a aumentar la
población de lugares como Las Vigas, cuyos habitantes son industriales,
comerciantes y agricultores. Se cría ganado y se confeccionan
frazadas y telas. Se pueden apreciar entonces grandes
campos con tréboles silvestres, grama y retoños de algunos árboles, que eran el alimento principal del ganado cabrío. Hay
poco terreno laborable porque el suelo es arcilloso y tiene una
capa vegetal muy delgada. Se produce entonces una cosecha
anual de maíz de temporal y una bianual de cebada. Se siembra
alverjón, haba, frijol mateado y se da muy bien la papa.
Al comienzo del siglo pasado hay numerosas cabezas de
ganado ovicaprino de razas finas, se construye el camino Perote-
Xalapa, se comercia abundantemente y se venden embutidos y
ultramarinos europeos, como ocurre hasta hoy. En 1925 se descubren
algunos yacimientos de hierro y cobre cerca de Las Vigas.
En este paisaje de la región del Cofre de Perote, a diferencia
de otras regiones ganaderas veracruzanas, los campesinos se
han especializado en la producción de leche en unidades productivas
pequeñas y medianas. Por esta razón, no se han generado
cambios tan drásticos en el uso del suelo, como ha sucedido en el
norte y el sur del estado, donde se mantiene la ganadería bajo una
fuerte competencia con las actividades agrícolas.
Para el lector interesado
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (1988). Síntesis
geográfica, nomenclatura y anexo cartográfico del estado de
Veracruz. Aguascalientes, México: INEGI.
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (1991). Cuaderno
de información básica. Región Cofre de Perote. Aguascalientes,
México.