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¿Es útil la flora de la selva baja caducifolia de México?

Ramón Zulueta Rodríguez, Dora Trejo Aguilar,
Liliana Lara Capistrán, Héctor López Moctezuma
y César E. Moreira Arana

Se ha reportado que la selva baja caducifolia, también llamada selva seca o bosque tropical caducifolio, es la comunidad vegetal que llegó a ocupar en Latinoamérica extensas superficies, que iban desde el noreste de Panamá hasta el noroeste de México, siendo en este último país donde su presencia llegó a representar alrededor de 8.3% de vegetación tropical, de la que únicamente 3.7% permanece todavía intacta.
De entre los tipos de vegetación de las zonas cálidas y húmedas mexicanas, la distribución de la selva baja caducifolia es particularmente característica en el extremo sur de Baja California, y desde el sur de Sonora y suroeste de Chihuahua hasta Chiapas, en la vertiente del Pacífico, así como en el Istmo de Tehuantepec y gran parte de la depresión central de Chiapas.
En la otra vertiente, la del Atlántico, por lo menos se registran tres manchones aislados con innegable valor ecológico y biológico: en el sur de Tamaulipas, sureste de San Luis Potosí, extremo norte de Veracruz y noreste de Querétaro; en el centro de Veracruz, y en el norte de la península de Yucatán (que ocupa la mayor parte de ese estado y una fracción de Campeche).
En la actualidad, son más de 20 millones de hectáreas en las que predomina la selva seca (desde Sonora hasta Chiapas, y desde el sur de Tamaulipas al norte de Yucatán, sin contar las cerca de 56 mil hectáreas ubicadas en pequeñas porciones de Puebla, Hidalgo, Oaxaca y Morelos), y el riesgo de desaparición depende del desmonte que la agricultura demanda para el establecimiento de cultivos de riego, así como también de las prácticas tradicionales de roza, tumba y quema, de ganadería extensiva y pastoreo desordenado que todavía persisten en distintas zonas rurales del país.
Las masas arboladas del trópico seco mexicano no sólo sufren uno de los índices más altos de deforestación (estimado en 2.02%)1 y de pérdida del total de especies (de 90 a 95%), sino que la transformación del paisaje y la erosión del suelo provocan alteraciones en el ciclo hidrológico, lo que limita el crecimiento de las plantas, repercute en la respuesta agroproductiva esperada y conduce al paulatino deterioro de los recursos naturales de una región.
Mas la importancia de la selva baja caducifolia radica en su muy particular riqueza florística2, y también en su elevada proporción de endemismo (es decir, de especies que no habitan en ningún otro lugar del planeta), lo que la convierte en una de las áreas que deben ser conservadas prioritariamente.
Aunque hay poco interés en aprovechar industrialmente los árboles que predominan en las selvas secas, es de destacar que en los mercados regionales, nacionales e internacionales hay una gran demanda de productos alimentarios, medicinales, condimenticios y de madera para la construcción, la actividad artesanal y la obtención de leña.
En el Cuadro 1 se indica el uso más común que se da a un centenar de especies silvestres del trópico seco mexicano, cuya forma de apropiación varía en cada región y cultura.

Cuadro 1. Usos de la flora útil de la selva baja caducifolia en México.
Materias básicas para el hombre Alimento, fibras y maderas (ebanistería, construcción y combustible)
Materias accesorias Especias y perfumes, estimulantes, medicinas (flores, hojas, frutos,
corteza, raíz), plantas ceremoniales, venenos, taninos y pigmentos.
Materias primas industriales Aceites secantes y jabones.
Materias forrajeras Diversas especies de la familia Gramineae, Leguminosae y Acanthaceae.
Plantas perjudiciales al hombre (tóxicas) Algunas especies de la familia Papaveraceae y Anacardiaceae.
Plantas ornamentales Especímenes de la familia Apocynaceae y Bombacaceae.

FUENTE: Guízar y Cedillo, 1996.

Por lo general estas asociaciones vegetales se desarrollan en zonas donde los promedios de temperatura anual superan los 20° C y las precipitaciones son cercanas a 1,200 mm como máximo durante todo el año, con una temporada seca que es muy severa y que se mantiene hasta siete u ocho meses.
En consecuencia, bien vale la pena destacar que las sorprendentes respuestas adaptativas desplegadas por sus plantas para soportar la severa escasez de agua no son fruto de la casualidad, sino de un proceso evolutivo de varios miles de años, el que ha permitido a las plantas más aptas colonizar regiones en las que la sequía estacional es larga y acentuada.
Si bien las áreas donde aflora la selva baja caducifolia son esencialmente cálidas y subhúmedas (70% de ellas), se ha logrado saber que las condiciones de temperatura y humedad son las variables que definen la presencia o ausencia de una especie en un sitio determinado (Cuadro 2).
Por otra parte, las selvas secas se encuentran con frecuencia en terrenos de ladera bastante someros, con textura arenosa o arcillosa y fuerte drenaje superficial, aunque muestran preferencia por los suelos con pendiente pronunciada, poco profundos, pedregosos y calcáreos. Bajo tales circunstancias de clima y suelo, resulta indispensable considerar que en estos paisajes la distribución espacial y la biodiversidad local de sus componentes herbáceos, arbustivos y arbóreos serán determinantes para plantear las estrategias de explotación y de beneficio social que contribuyan a disminuir la extracción selectiva de especies, a respetar las tasas de remplazamiento y a promover el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales que nos ofrecen tan interesantes comunidades vegetales.

Cuadro 2. Tipos de clima donde se establece más de la mitad de la selva baja caducifolia en México.
Superficie
ocupada (%)
Tipo de clima
Descripción
37.5 Cálido subhúmedo (Aw0)
El más seco de los subhúmedos, con régimen de lluvias de verano y cociente P/T T _ menor que 43.2. El porcentaje de lluvia invernal está comprendido entre 5 y 10.2 respecto de la total anual. La temperatura
media anual es mayor a 22 °C.
14.8 Clima semiárido cálido (BS1)
El menos seco de los semiáridos BS, con régimen de lluvias de verano y P/T mayor de 22.9. Por el total de precipitación anual, el clima BS es intermedio entre los climas muy áridos (BW) y los húmedos (A y C).
10.8 Clima cálido subhúmedo (Aw1 y Aw2)
El primero intermedio entre Aw0 y Aw2, con régimen de lluvias de verano y cociente P/T entre 43.2 y 55.3, y porcentaje de lluvia invernal entre 5 y 10.2 respecto de la total anual. El segundo es el más húmedo de los subúmedos, con régimen de lluvias de verano y cociente P/T mayor de 55.3, y porcentaje de lluvia invernal entre 5 y 10.2
respecto de la total anual.
10.3 Clima semicálido subhúmedo [A(C)w0]
Subgrupo semicálido proveniente del grupo
climático A, el más seco de los subhúmedos, con cociente P/T menor de 43.2. La temperatura media anual está entre 18 y 22 °C, y la media mensual del mes más frío es superior a 18 °C.

_P = Precipitación anual en mm, y T = temperatura media anual en °C.
FUENTE: Los datos de tipos de clima y valor porcentual fueron tomados de Trejo (1998, 1999), y su descripción de García (1987), Zulueta (1993) y Soto et al. (1999)

Para el lector interesado
Guízar N., E. y Cedillo P., E. (1996). Botánica económica del trópico seco mexicano. Revista Chapingo, 2(1), 61-72 (Serie de Ciencias Forestales).
Wilson, E.O. y Peter, F.M. (Eds.) (1988). Tropical dry forest: The most endangered major tropical ecosystems. Washington, D.C.: National Academic Press.
Trejo V., R.I. (1998). Distribución y diversidad de selvas bajas de México: Relaciones con el clima y el suelo. Tesis doctoral. México: Facultad de Ciencias de la UNAM.
World Wildlife Found (2002). Bosques y selvas de México. Disponible en línea: http://www.wwf.org.mx (última actualización: 29 de septiembre de 2005).
Zulueta R., R. (1993). Atlas climático del municipio de Actopan (Estado de Veracruz) (Publicación Núm. 20). Xalapa, Ver., México: Instituto de Ecología.

1 Devastación de casi 300 mil hectáreas por año, que supera hasta en tres veces la ocurrida en los bosques de coníferas, y en una vez y media la de las selvas tropicales húmedas, lo que coloca a las selvas secas del suroeste de México entre las diez ecorregiones más amenazadas del mundo, según la Wild World Foundation.
2 La cual supera a otros bosques neotropicales del mundo debido a que muchos de sus elementos provienen de linajes africanos, asiáticos y caribeños extintos hoy en día en sus lugares de origen.