Editorial
      Los sonidos del espacio
     
      La ceiba y el mundo maravilloso del chaneque
     
      Las plantas carnívoras: ¿mito o realidad
     
      Las bondades del cedro rojo
     
      Semblanza del M.C. Vicente Vásquez Torres
     
      Algunos personajes destacados y los hombres de las plantas
     
      Atún
     
      Usos y aplicaciones de la inteligencia artificial
     
      La antropología social: una prospectiva en la salud pública
     
      ¿Hábitos diarios vs prácticas de higiene
     
      La depresión en la práctica ginecológica
     
      Lineamientos para el manejo de sustancias químicas
     
      La invención del arte
     
      La geometría del sentir
     
      ENTREVISTA
     
      Stefan M. Waliszewski: compromiso cabal con la investigación
     
      CIENCIA, TECNOLOGÍA Y SOCIEDAD
 
      La sustentabilidad en el sistema científico-tecnológico
       
      CURIOSIDADES CIENTÍFICAS
       
      Necesidad o vanidad
       
     
       
     
       
 
     

EDITORIAL

El lector atento sabrá que con este número se cumplen ya diecisiete años de que La Ciencia y el Hombre se publica sin interrupción. En efecto, desde finales de la década de los ochenta, gracias al impulso de José Velasco Toro, a la sazón Director General de Investigaciones de nuestra Universidad Veracruzana, no ha dejado de ver la luz cada cuatrimestre la revista que los lectores tienen hoy en sus manos. Dirigida originalmente por el maestro Marco Tulio Aguilera Garramuño, La Ciencia y el Hombre ha ganado ya un lugar respetable en el terreno de las publicaciones que divulgan la ciencia y la tecnología en todo el país. Ha sido una tarea complicada, pero siempre apasionante. Hoy, se halla a la par de otras revistas de mayor tiraje, pero que no la igualan en su factura, ni tampoco en la diversidad de sus contenidos. Un buen ejemplo de ello es justamente este número, en el que se intercalan campos tan aparentemente disímiles como la radioastronomía, la botánica, la antropología, la psicología, la medicina o la sociología, en una confluencia que da alguna idea, somera pero cierta, de eso que Edward O. Wilson denomina “consiliencia”, la pretensión de unir las ciencias en un todo coherente.

En efecto, Bruno Sánchez, de la Agencia de Noticias de la Academia Mexicana de Ciencias, nos habla de los los sonidos del espacio, esto es, de cómo la radioastronomía mexicana se acopla a los intentos que se hacen para comunicarse con otras inteligencias en el universo.

En el área de la botánica, María Luisa Castillo nos ilustra sobre el maravilloso equilibrio de la naturaleza que se observa en un solo ejemplo vegetal, la ceiba; Silvestre Augusto Hernández y Miriam Licona nos enseñan lo que hay de verdad y de mito en cuanto a las plantas carnívoras; Antonio Andrade y Laura Yesenia Solís nos describen las bondades del cedro rojo, y Mario Vázquez nos informa sobre los nombres de las plantas y cómo éstos tienen que ver con algunos personajes destacados.

Como ya es costumbre en estas páginas, Pedro Sáenz aborda la descripción de otra especie de pez característica del Golfo de México, el atún, y, como siempre, proporciona una deliciosa receta de cocina para prepararlo.

Luis Alberto García, por su parte, nos habla de los usos y aplicaciones de la inteligencia artificial, y Uriel Andrade nos lleva a hacer un recorrido por la antropología social y su relación con la salud pública, al tiempo que Paola Sabina Contreras, Ricardo Espinoza, José Ángel Huerta y Ángel Trigos nos permiten conocer un estudio sobre la seguridad alimentaria en Palmasola, una
población muy cercana.

El doctor Pedro Coronel nos habla sobre la depresión en la práctica ginecológica, al tiempo que Octavio Carvajal, Stefan Waliszewski, Olga Infanzón y Patricia Trujillo lo hacen acerca de los lineamientos para el manejo de sustancias químicas en Norteamérica.

Jaime M. Ortega escr ibe sobre cómo fue que nuestros antepasados inventaron el arte, y nuestro colaborador permanente, Juan Corral, sobre las estructuras orgánicas microscópicas.

El número concluye, como es habitual, con sus tres secciones fijas: la de Entrevista, ahora con el doctor Stefan Waliszewski, de Liliana Calatayud y Aída Pozos; la de Ciencia, Tecnología y Sociedad, a cargo de José Antonio Hernanz, quien toca el tema de la sustentabilidad en el sistema científico-tecnológico, y la de Heriberto Contreras y sus Curiosidades Científicas, que trata sobre la vanidad femenina.

Ojalá que los lectores encuentren en este número, como lo han hecho en los anteriores, una perspectiva iluminadora sobre lo que significa la ciencia y la tecnología.