| |
|
Sistema
inteligente
para detectar
y eliminar ratones
Luis
Martínez-Negrete Deffis1
Características generales: Consumo de energía eléctrica:
0. Peso: menor a 10 k. Garantía: siete años.
Operación general: Nuestro sistema requiere sólo
oxígeno. El aire ambiental es suficiente para obtenerlo.
La temperatura
de operación oscila entre 0 y 35°C, aunque puede funcionar
también fuera de estos límites sin dañarse.
Demanda unos
100 ml de agua diariamente, así como unos 100 gramos de
proteínas
en forma de carne o leche (grasa). Esto es todo lo que se
necesita para suministrar energía a nuestro sistema.
Nuestro sistema es autosuficiente en cuanto a su
desplazamiento. Se mueve por toda la bodega o por el área
de
operación deseada en forma autónoma.No se requieren
superficies
planas, y puede moverse en forma perfectamente normal en
presencia de cualquier obstáculo, ya que el reconocimiento
de
patrones que tienen todos los sistemas IISA le permite no sólo
el
reconocimiento de ratones y otros bichos, sino la detección
de
todo tipo de aristas y obstáculos de cualquier forma geométrica.
Una vez reconocido el obstáculo, el sistema decide, sin
intervención
del usuario, cómo superarlo; puede, por ejemplo, brincarlo
sin dañar ninguno de sus componentes o simplemente bordearlo.
Para estimar el riesgo de cualquier brinco, él cuenta con
un
módulo de autoprotección alambrado para protegerlo. Éste
opera, como el resto de los módulos, en tiempo real, y está conectado
al módulo más importante de todos: el “cerebro”. Éste
es el módulo que controla a todos los demás y coordina
y permite
su funcionamiento. Si el cerebro se daña, el resto del sistema
queda inutilizable, a pesar de tener todos sus
componentes en orden.
Nuestro sistema tiene dos formas de
operación: un modo “activo” y otro “pasivo”.
Cuando está en modo pasivo, puede estar
inmóvil y hasta con los sensores ópticos cubiertos;
ello es así para protegerlos y para no dar trabajo
inútil al procesador central, el cual, por
cierto, nunca se detiene durante toda la vida útil
del sistema, de modo que aunque éste se
encuentre en modo pasivo, la señal o ruido que
provenga de un ratón será fácilmente detectado
y
el sistema pasará a modo activo de inmediato.

Recuerde usted que habrá adquirido un
sistema que trabajará unos siete años continuos
sin ninguna clase de mantenimiento correctivo,
de modo que unas pausas diarias no nos parecen excesivas. Éstas
ocurrirán de acuerdo con el
reloj interno del sistema, que no necesariamente
va a coincidir con el de usted. En ocasiones,
un sistema IISA puede dedicar tiempo a
juguetear con objetos que se encuentre por allí.
Eso no debe de preocuparle. Él se ejercita a
veces, pero dicha actividad redunda en una
mayor agilidad durante su tarea principal, que
es, como ya se dijo, la de detectar y cazar
ratones.
Sensores
Aunque el sistema cuenta con innumerables sensores
internos que evalúan permanentemente su
estado, dispone sobre todo de tres sensores
externos que son parte del procesador central:
uno óptico, uno acústico y uno químico. Como
tales sensores vigilan al entorno exterior, son los
más importantes para los objetivos de trabajo de
nuestros sistemas, y por ende se
describen brevemente a
continuación.
ÓPTICOS
Cada sistema cuenta con un par de sensores ópticos de alta
resolución
espacial que le sirven para detectar ratones y otras cosas.
Operan en el rango espectral de 400 a 700 nm aproximadamente,
rango similar al espectro visible humano, aunque su sensibilidad
es superior a la humana porque pueden operar de
noche. El reconocimiento de patrones, esencial para la detección
e identificación, ya viene alambrado de fábrica y
no requiere de
ajustes durante la vida útil del sistema. La proporción
de fallas en
la operación de detección en un sistema en estado
activo es
prácticamente de cero, mientras que en la de eliminación
ese
porcentaje depende del modelo del sistema, de las condiciones
ambientales y del suministro de energía. El hecho de que
disponga de un par de sensores ópticos en la parte frontal
conectados con el procesador central, permite al
sistema la visión estereoscópica,
por lo que opera con imágenes
internas de tres dimensiones, lo
que incrementa la probabilidad
de éxito en su trabajo. La
detección de luz se realiza con elementos fotorreceptores
muy sensibles,
conectados a una compleja red de componentes que llevan a
cabo el proceso inicial de la escena detectada antes de que ésta
se envíe al procesador central. Dicho diseño reduce
el trabajo del
procesador central, que está en una constante actividad,
por lo
que requiere de los periodos de descanso que proporciona el
modo pasivo.

ACÚSTICOS
También el sistema cuenta con un par de sensores acústicos,
localizados a los lados del procesador. Estos no tienen las tapas
protectoras de los sensores ópticos porque el rango de intensidad
sonora que pueden soportar es muy grande, de modo que si
el sistema opera en un ambiente normal nunca tendrá problemas.
La otra razón de no tener tapas tiene que ver con la operación
en
modo pasivo; si al estar descansando recibe un estímulo
acústico,
pasará automáticamente al modo activo. El rango de
frecuencias
detectables se encuentra entre 30 y 20000 hz
aproximadamente, aunque, de nuevo, el potencial de nuestros
sistemas radica en la inteligencia y el reconocimiento de
patrones, tanto ópticos como acústicos y químicos.
El rango
de intensidad soportado se halla entre 0 y 80 decibeles; aunque
puede aguantar hasta unos 120, no se recomienda exponer al
sistema a estas intensidades, salvo en contadas excepciones, ya
que si la exposición es muy constante el sistema se protegerá amortiguando la intensidad hasta llegar a su total eliminación.
Además, los sistemas internos de autoprotección harán
que el
sistema, en esas condiciones, abandone el área de operación
para protegerse del ruido.
QUÍMICOS
Los sensores químicos se encuentran en la parte frontal
de
nuestro sistema. Como en los casos anteriores, hay muchos
procesos que se realizan antes de que se envíe la señal
al
procesador central. Los sensores químicos mencionados son
altamente sensibles a la presencia de sustancias químicas,
y
su potencial radica en la inteligencia y en el reconocimiento de
patrones que le sirven al sistema, por ejemplo, para detectar
sustancias tóxicas que lo puedan dañar, así como
posibles
fuentes de energía.

Estructura física
La estructura del sistema se compone de más de
cien componentes semirrígidos y muy elásticos
que se apoyan en cuatro puntos. Posee también
fibras construidas básicamente de proteínas, que
son las que le permiten cambiar la posición relativa
de los componentes mencionados antes; gracias
a este proceso, le es posible moverse. Las
fibras están conectadas a una amplia red de
cables de control que llegan hasta el procesador
central, el cual, al recibir la información de todos
los transductores dispersos, es capaz de emitir la
secuencia de pulsos necesaria para el movimiento
que se requiera. Como estas fibras se conectan a
varios delgados cables de control que operan con
milivoltios, la conexión dispone de acetilcolina
para amplificar la señal. Esta sustancia se genera
internamente en cantidades suficientes para la
operación del sistema y usted no tiene que preocuparse
por comprarla. Todo el sistema está recubierto con una capa de material orgánico,
también llamado “piel”, según la lexicografía
existente,
que lo protege del exterior. Encima de esta
capa se encuentra otro recubrimiento de pelo que
ayuda a mantener una temperatura constante y
que sirve además de sensor.

Autoduplicación
Es ésta una de las características más sobresalientes
de nuestro
sistema. Para aquellos usuarios que requieran aumentar el
número de sistemas, lo pueden lograr sin necesidad de una
compra adicional. Ello se logra con el dispositivo de autoduplicación
instalado en todos nuestros sistemas. El proceso
requiere de dos sistemas: uno de tipo Masc y otro de tipo Fem.
El modelo Fem se encuentra listo para duplicarse con cierta
periodicidad, que depende de la compleja interacción de
sus
parámetros internos, lo cual ocasiona que esos periodos
sean
muy variables. Cuando un modelo Fem se encuentra en uno de
estos ciclos, el modelo Masc lo detecta de inmediato con sus
sensores, acopla ciertos componentes con los del modelo Fem
y procede a insertar en ellos una gran cantidad de componentes
miniaturizados (para asegurar el éxito del proceso). Gracias
a tal
proceso, surgirán del interior del modelo Fem varios flamantes
sistemas;
sin embargo, dada la enorme complejidad de nuestros
sistemas, la transformación toma aproximadamente tres meses,
al cabo de los cuales usted obtendrá entre dos y seis nuevos
sistemas. Estos son de menor tamaño y no estarán
listos para
su tarea sino hasta varios meses después. Mientras tanto,
requieren de cuidados especiales ya que no tienen todavía
el
software completo. Para no preocupar a nuestros clientes
acerca de estos cuidados, los modelos Fem tienen todo lo
necesario para hacerse cargo de su protección, incluyendo
el
darles la energía necesaria para su funcionamiento, actividad
que realizan entregándoles un líquido generado internamente
en
cada modelo Fem. Los nuevos modelos son en general de tipo
Masc y Fem, y aunque no podemos asegurar a usted alguna
distribución particular ni el número de ellos, obtendrá esos
varios sistemas sin ningún costo adicional.
1
Calle 20, Núm. 101 A (por 23), Col México, 97125,
Mérida, Yucatán
Correo electrónico: luismnegrete@mid.cablered.com.mx
|
|