Artículo semanal del Rector

 

 

 

Lunes 5 de diciembre de 2011

UV: 15 años de autonomía

 

Raúl Arias Lovillo

 

“El otorgamiento de la autonomía para la Universidad Veracruzana implica reconocer y garantizar la capacidad de la comunidad universitaria para darse a sí misma normas internas, su perfil académico, sus formas de gobierno y sus autoridades, a la vez que para cumplir la responsabilidad de la libertad de cátedra, de investigación de libre discusión de las ideas en beneficio de la sociedad a la cual sirve y debe su razón de ser.” [1]

El 30 de noviembre de 1996 cambió drásticamente el destino de la Universidad Veracruzana. En la Gaceta Oficial del estado de Veracruz se reconocía jurídicamente un hecho que el devenir de la historia traía consigo de manera natural: el ejercicio responsable y maduro de la libertad de opinión, de expresión, de cátedra, de investigación, de creación, por parte de la comunidad universitaria. Es decir, se le hacía justicia a nuestra institución otorgándole el derecho a gobernarse a sí misma, a elegir a sus autoridades, a desarrollar su propia normatividad y a cuidar de su régimen patrimonial.

Con la promulgación de la Ley de Autonomía y la nueva Ley Orgánica se apuntalaron las posibilidades de que nuestra institución emprendiera una marcha más vigorosa hacia su madurez y a un desarrollo académico más dinámico de sus funciones sustantivas.

El martes pasado conmemoramos los 15 años de este hecho histórico. Dedico este espacio a reflexionar sobre el significado de la autonomía. Siempre es oportuno pensar en la trascendencia de una institución que a lo largo de su existencia ha sabido transformarse para cumplir con toda responsabilidad las tareas que históricamente tiene encomendadas.

¿Qué significa la autonomía?
Una comunidad autónoma no está a la espera de que su desarrollo, su vida misma, le sea provisto desde el exterior por otra institución sino que es capaz de darse a sí misma sus normas, de establecer sus prioridades y objetivos, y para alcanzarlos crea sus medios, procedimientos e instancias.

Todo ello de forma explícita y consciente, es decir, con conocimiento. Pero esto es así porque está compuesta también por individuos libres, autónomos, independientes, pensantes, que en conjunto pueden cuestionar su institución, discutir con fundamentos y con racionalidad, con respeto y en libertad.

En este entorno, se forma una comunidad capaz de criticar su pensamiento y sus propias ideas.

De acuerdo con el filósofo Cornelius Castoriadis, la autonomía es análoga a la capacidad de criticar el propio pensamiento, a la facultad de reflexionar, de regresar sobre lo que uno ha pensado y ser capaz de decir: “Pienso esto porque me convence”. Tales individuos no pueden existir si la comunidad no los alienta; es decir, si no los enseña a ser verdaderamente libres, ya que sólo tales individuos pueden configurar una sociedad autónoma que decide su futuro y su camino.

Este es el sentido y la razón de ser de la universidad, especialmente de una universidad pública con un alto compromiso social como lo es la Universidad Veracruzana. Esa es nuestra función esencial como institución de educación superior y lo que han forjado con su esfuerzo nuestros académicos: la formación de mujeres y hombres capaces de reflexionar y de generar un pensamiento comprometido con la verdad y con los valores de la democracia, con el respeto a las diversas formas de pensar y con la convivencia.

El pensamiento libre y democrático es condición de la autonomía.

Reconocimiento al saber
En el marco de esta conmemoración, nuestra institución otorgó un merecido reconocimiento a quienes forjaron las cimientes de nuestra autonomía: nuestros académicos.

En nuestra universidad ha venido germinando la semilla del conocimiento de maestros de varias generaciones, los cuales han soportado sobre sus hombros la construcción de una Universidad Veracruzana moderna y pujante.

Víctor Bracamontes Díaz, Erasmo Capilla Montes, Enrique González Deschamps, Augusto Mancisidor Ahuja, Marta Silvia Moreno Luce, Arnulfo Pérez Rivera, Raúl Velasco Medina y Alfonso Gorbea Soto son ocho académicos que con 50 años de labor ininterrumpida nos han dejado el más alto ejemplo de lo que debe ser la noble labor de la academia universitaria. A ellos les rendimos un sincero reconocimiento.

Universidad pública, garante de la patria
No nos son ajenas las circunstancias sociales y políticas que vive el país y es fundamental recordar los alcances de la autonomía. La autonomía posibilita el razonamiento y el diálogo, el diálogo con todos ―con los gobiernos, con los empresarios, con las organizaciones sociales y políticas, sin subordinaciones ni prejuicios― para que prevalezcan los intereses comunes y no los de un grupo, y para acordar proyectos comunes, de colaboración respetuosa.

Por ello me dio gusto escuchar a los juristas Diego Valadés Ríos, Sergio García Ramírez y Emilio Gidi Villarreal, quienes con sus conferencias dieron realce a nuestro festejo, al manifestar, coincidentemente, que la universidad pública es “piedra toral” en el desarrollo de un país, en su responsabilidad de generar y distribuir socialmente el conocimiento.

Hoy estamos obligados a mirar a nuestra institución con un horizonte de futuro, a plantearnos un ejercicio responsable y transparente de la autonomía en el que combinemos libertad y rendición de cuentas, vocación crítica y coordinación y colaboración con la sociedad, así como con las instituciones públicas y privadas. La autonomía nos compromete con la sociedad política y moralmente: nuestra educación, nuestra transparencia y rendición de cuentas y nuestro compromiso social deben ser de calidad y fundarse en el humanismo que consagra la historia cultural de la Universidad Veracruzana.

Como Universidad estamos obligados a analizar con objetividad y sin estridencias los riesgos y los desafíos políticos, económicos, sociales y ecológicos que la comunidad puede enfrentar; estamos obligados a investigar y a apoyar las fortalezas y proyectos del gobierno que buscan el bienestar de la sociedad, a asumir nuestra condición de espacio público abierto a todas las voces.

Nuestra autonomía goza del reconocimiento del Gobierno que encabeza Javier Duarte de Ochoa, del respeto de la sociedad veracruzana, y está bajo custodia de una comunidad responsable y madura, seguros estudiantes y maestros, autoridades y trabajadores, de que cada uno de sus actos, corresponden a las aspiraciones de la juventud y la sociedad veracruzana.

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[1] Gaceta Oficial del Estado de Veracruz (1996). Ley de autonomía de la Universidad Veracruzana. Xalapa: Editora de Gobierno, p. 5.