El título de este texto que entrego a los lectores puede resultar irritante, pero intentaré explicarlo: esta semana estuvo llena de situaciones en las que se advierten las contradicciones a que estamos sujetos, en este caso los universitarios, las cuales nos hacen reflexionar en el presente tal como se nos ofrece, constructivo en muchos sentidos, hostil en otros, obligándonos a no perder de vista la perspectiva de nuestros retos como institución pública.
Así fue. Y empiezo por lo ocurrido al final de la semana: el factual diálogo del gobernador Javier Duarte de Ochoa con los dirigentes de la Confederación Nacional de Trabajadores de Universitarios (Contu), la más importante organización sindical de las universidades de México y que lidera el dirigente de la FESAPAUV, Enrique Levet Gorozpe.
En el evento celebrado en la USBI-Veracruz el gobernador Javier Duarte de Ochoa hizo definiciones muy claras y constructivas sobre su visión de las universidades públicas de México; reafirmó su propósito de darle más oportunidades a los jóvenes veracruzanos, al mismo tiempo que refrendó la alianza con la Universidad Veracruzana. Es decir, caminos de certidumbre para la educación superior enVeracruz. Nada más, pero nada menos.
Cómo no pensar que este hecho positivo a todas luces por la actitud solidaria del gobernador Duarte de Ochoa, no sólo para la Universidad sino para todo Veracruz, está en contradicción con la de una Cámara de Diputados federal que con un presupuesto 2012 desigual y preferencial en muchos sentidos, lesiona a las universidades públicas de México. Lo concreto es que los diputados rechazaron la solictidud de la ANUIES de 11 mil quinientos millones de pesos de recursos extraordinarios para todas las universidades de México y lo que hizo fue preferenciar a las preferidas de los diputados con pequeñas cuotas de poder político y terminaron por acentuar la desigualdad social del país. Esta actitud nos afecta directamente. Somos parte de un sistema educativo que resiente el agravio de un error político que se tiene que corregir.
Con estos dos hechos distintos en su ética y en sus fines creo precisar la contrariedad que se manifiesta en el mundo universitario que, insisto, nos obliga a reafirmar líneas de trabajo inteligentes y racionales que se correspondan con los objetivos estratégicos de nuestro proyecto, que no son otros que mantenernos, tesonera, terca y eficazmente, en la ruta de la academización.
Por ello la síntesis de mi texto refiere mi optimismo respecto del futuro de la Universidad Veracruzana: precisamente, a media semana, la Universidad Veracruzana fue sede de la quinta reunión del Proyecto Innova-Cesal, la iniciativa más importante en materia de innovación académica del continente latinoamericano, lo cual nos permite fortalecer y transformar nuestro Modelo Educativo Integral y Flexible (MEIF), seguir formando y capacitando a nuestros jóvenes estudiantes y docentes en el uso de las tecnologías de la información y comunicación, así como en las herramientas del pensamiento complejo en la interpretación de la realidad.
Con ese propósito, durante tres días estuvieron en la UV expertos de México, Europa y América Latina, como José Barbosa, rector de la Universidad Técnica Particular de Loja, Ecuador; Héctor Requena, rector de la Universidad Autónoma de Chiriquí, Panamá; Lidia Guerrero Uribe, vicerrectora de la Universidad de Costa Rica; Denisse Uscanga Méndez, subsecretaria de educación media superior y superior de la Secretaría de Educación de Veracruz y representante personal del Gobernador de nuestro estado; Guy Haug, investigador de la Universidad Politécnica de Valencia, España y, por supuesto, Salvador Malo, coordinador académico del Proyecto.
Para las universidades latinoamericanas es fundamental que hayamos emprendido este camino en búsqueda de la innovación. Estamos convencidos de la importancia de este proyecto en el actual momento histórico porque es, precisamente ahora, cuando más necesitamos reformar a la educación y con ello, el pensamiento.
Ahora recuerdo las palabras de Barsarab Nicolescu, a quien la Universidad Veracruzana le entregó recientemente el grado de doctor Honoris Causa: “Privilegia la inteligencia del hombre sobre su sensibilidad y su cuerpo, lo cual sin duda fue necesario en cierta época para permitir que se detonara el saber. Pero si esta preferencia se mantiene, nos va a arrastrar en la lógica demente de la eficacia por la eficacia, que sólo puede desembocar en nuestra autodestrucción”.
La educación en este sentido tiene un papel fundamental y una responsabilidad extrema en la construcción de una nueva civilización. Por ello es preciso dialogar, para encontrar nuevas formas de ver el mundo y de transformarlo.
Las nuevas formas de relaciones económicas, tecnológicas, políticas han exigido de las personas aptitudes y actitudes más integradoras, nuevas formas de comprensión, nuevas formas de pensamiento. Por ello, replantear una profunda reforma de la educación y los sistemas educativos es el reto de la docencia en el siglo XXI.
Hace tres años la Universidad Veracruzana estaba viviendo una transición hacia un modelo educativo basado en el aprendizaje. A partir de ello tomamos plena conciencia de la importancia que tenía hacer converger este proyecto con el nuestro. Desde entonces la Universidad Veracruzana ha liderado el proyecto Innova-Cesal, que es reconocido como una iniciativa internacional de educación superior para la transformación de la docencia universitaria en América Latina.
Todos sabemos que quien no tiene la capacidad de transformar la información que existe en la redes actuales y lo convierte en conocimiento, no tiene capacidad para construir un horizonte de certidumbre para mejorar las condiciones de vida de su población. Ese es un hecho ineludible.
En este sentido, nos enorgullece haber liderado desde la Universidad Veracruzana el proyecto Innova-Cesal.
Por eso, nuestro horizonte no se debe estrechar por las contrariedades que enfrentamos: contamos con aliados que pesan, con el gobierno y la sociedad veracruzana; está de nuestro lado la fuerza moral y la voluntad de los universitarios para seguir adelante, para no detenernos en la consolidación y mejoramiento de la Universidad Veracruzana. |