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TOTONACAS
PUEBLA Y VERACRUZ
Los totonacas ocupan alrededor de 30 municipios en total, siendo los más poblados los de Papantla y Espinal en la costa, los serranos de Coxquihui y Zozocolco, en Veracruz y los de Cuetzalan y Olintla en el estado de Puebla. En toda la zona es muy alta la densidad de población mestiza y de otros grupos étnicos.
Para los totonacas la vivienda es un lugar sagrado y, al igual que el poblado, representa la imagen del mundo en cuyo centro debe estar el “pus santo” que es un altar o mesa de las ofrendas. Los cuatro ángulos de la casa representan los cuatro puntos cardinales. Antes de construir celebran un rito dedicado al “Dueño de la Tierra” que consiste en enterrar una ofrenda de mole y pollo en cada esquina del terreno para pedirle permiso. Posteriormente, en época de enfermedades, colocan una veladora en cada una de las esquinas y otra en el altar, al centro, para proteger la casa. Las velas se llevan a bendecir el día de La Candelaria (2 de febrero) y con éstas se sustituyen las anteriores.
Las casas, tanto de la sierra como de las zonas bajas, son similares. Generalmente, constan de un solo cuarto de planta cuadrangular o rectangular, construido con otate o tablas de madera.
Por la puerta de la casa entran y salen vivos y muertos y por eso, los días 1 y 2 de noviembre decoran el camino de entrada y la puerta misma con flores y hojas de tepejilote, lo que le facilita a los muertos el trabajo de encontrar la casa.
En el interior tienen espacio para estancia, cocina y dormitorio. El altar es el sitio más importante y está formado por una mesa alta, puesta en el centro de la habitación, a la que se le construye un techo de carrizo, forrado de papel o de plástico, el cual representa la cúpula celeste.
El mobiliario es escaso y rústico, y está formado por pocos elementos como asientos de madera o sillas bajas con asiento de hule o palma, y bancas largas de madera. Duermen sobre petates.
El brasero de la cocina también es un lugar importante y central. Hay vasijas y cazuelas de barro suspendidas de las vigas, un metate, un fogón de tres piedras y afuera, hay un granero y una porqueriza. Anexo en la casa también hay un temazcal rectangular, al que consideran una puerta sagrada por la que los enfermos regresan purificados al mundo de los vivos.
Actualmente, cada vez más, reemplazan los materiales originales de construcción y prefieren emplear, en su lugar, adobe o ladrillo para las paredes y teja para hacer sus techos.
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