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POPOLUCAS
VERACRUZ
Los popolucas viven en un territorio de 525 Kilómetros cuadrados, ubicado en el Sureste de Veracruz, cerca del límite con Tabasco, entre la laguna de Catemaco y Soteapan, en los municipios de: Oluta, Sayula, Texistepec, Hueyapan de Ocampo y San Pedro Soteapan. Los popolucas de Soteapan y de la comunidad de Santa Marta son considerados y respetados como descendientes de la civilización olmeca. La famosa doña Marina, conocida como La Malinche era mixe-popoluca oriunda de Oluta. Esta intérprete-traductora fue obsequio de Tochel o Tuchintecla, cacique de Coatzacoalcos, al conquistador Hernán Cortés, por ser ella capaz de hablar “...la lengua de Guatzacualco que es propia de México [náhuatl] y sabía la de Tabasco”.
Generalmente construyen sus viviendas con la ayuda de otros miembros de la comunidad bajo el sistema de “dar mano”. Esta práctica consiste en que cualquier persona recibe y da ayuda “sin costo” a quien la necesite para construir su casa o en algunas faenas agrícolas. El beneficiado ofrece, como atención a los que le ayudaron, comida y bebida abundantes. Casi siempre las casas se construyen en núcleos de tipo compacto con solar, en las márgenes y cercanías de los arroyos, en poblaciones como Ocotal el Grande, el esquema de poblamiento es disperso.
La planta de la casa es rectangular. Las paredes están hechas de palos colocados de manera vertical o de adobe, con una sola puerta, sin ventanas. Los techos son de zacate o de palma. Las casas cuentan con tapanco para almacenar maíz y son de una sola habitación.
Hacen bancas, llamadas “de armadillo”, con plataformas de otate, acanaladas y con cola, como el animal. También usan mesas y cajones para guardar ropa. Muchos utensilios de cocina son de barro. En el patio tienen animales domésticos; cerdos, borregos, aves de corral y perros. Normalmente no construyen gallineros, sino que ponen palos con cortes horizontales para que los animales suban a los árboles durante la noche. No tienen chiqueros porque los cerdos deambulan libres en el poblado y se alimentan con lo que encuentran. Tienen gatos para que los roedores no se coman el maíz que guardan en la troje.
Cuando encuentran una colmena “de abeja sin aguijón” la llevan con todo y el trozo de árbol en donde está para colgarla bajo el techo, afuera de la vivienda. A los siete días, durante los cuales practican abstinencia sexual, el hombre ahuma el panal con copal y extrae la miel. Para los popolucas los perros son muy importantes, creen que el alma de los muertos debe cruzar un río de sangre, montada en un perro negro. Otra tradición consiste en conservar los cráneos de los animales que han cazado, colgados en la casa para enterrarlos junto al perro que los “venteó” cuando éste muera. Antes de enterrar a un perro, lo ahuman con copal, le ponen siete monedas en las orejas y le prenden una vela.
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